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Senado honra militares caídos en Primera Guerra Mundial y Corea

 

El Capitolio- Con las interpretaciones musicales del Cuarteto de Cuerdas de la Escuela Ernesto Ramos Antonini  y de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico y en el marco del Día de la Recordación, el Senado rindió hoy homenaje póstumo a 17 puertorriqueños que fallecieron en el cumplimiento del deber. De estos, 15 murieron en la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y dos en laGuerra de Corea (1950-1953). 

 

El homenaje póstumo a estos soldados se produjo luego de que el Departamento de la Defensa de Estados Unidos certificara que los 15 soldados que fallecieron en la Primera Guerra Mundial murieron a causa de enfermedades y por no recibir el equipo y vestimenta adecuada para cubrirse del crudo invierno.  Al momento de fallecer los soldados tenían entre 18 y 29 años de edad.

 

En el caso de la guerra de Corea del Norte, precisamente el gobierno de este País entregó el año pasado al de Estados Unidos los restos de unos 200 soldados que murieron en la guerra. El Departamento de la Defensa del gobierno estadounidense identificó los cuerpos de dos puertorriqueños:  Francisco Ramos Rivera y Hugo Álvarez Muñoz.  

 

A partir de hoy los nombres de todos estos soldados se encuentran en el Monumento a la Recordación inaugurado por el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz en su primera presidencia. 

 

Para la senadora Zoé Laboy Alvarado, quien representó a Rivera Schatz, los homenajeados “defendieron hasta su último suspiro nuestras banderas con orgullo y compromiso".

 

“Me atrevo a pedirles que les recordemos siempre como las y los que se levantaron en defensa de los principios y valores, la libertad y democracia que defendieron con sus vidas", dijo Laboy Alvarado a los familiares de los soldados y a un amplio grupo de veteranos. 

 

 

Por su parte, el presidente de la Comisión de Asuntos del Veterano de la Cámara Alta,  José Luis Dalmau Santiago, enfocó gran parte de su mensaje recordando lo que sucedía en el Puerto Rico de 1918 como lo fue el terremoto que destrozó gran parte del área oeste y la llamada “Gripe Española" que mató a más de 40 millones de personas.

 

“Quiero reconocer a los familiares que se encuentran aquí y agradecerles a nombre del Senado y del pueblo el compromiso y valor que tuvieron sus familiares para aportar a disfrutar de los derechos y libertades que tenemos hoy participando de la Primera Guerra Mundial y de la Guerra de Corea", añadió el exvicepresidente del Senado. 

 

Mientras, el procurador del Veterano, Agustín Montañez Allam, anunció que está a punto de concretarse la denominada Junta Asesora de Mujeres Veteranas luego de que el gobernador, Ricardo Rosselló Nevares, firmara un proyecto de Laboy Alvarado a esos fines.  

 

Montañez Allam urgió a la ciudadanía a que no tan solo recuerde y honre a los soldados que fallecieron en conflictos bélicos sino que también reconozcan a quienes dieron sus vidas en el servicio militar (que no incluyó guerras), a los que sufrieron condiciones físicas y mentales así como a los familiares quienes también vivieron las consecuencias de la lucha por los derechos civiles. 

 

Mientras tanto, el ayudante general de la Guardia Nacional,  José J. Reyes Peredo, opinó que con este evento “conmemoramos el sacrificio, recuerdo y la vida de cada uno de los veteranos que yacen reposando en los campos santos alrededor del mundo convirtiéndose así en testigos silentes del costo de la libertad y la democracia". 

 

Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue cuando Hugo Álvarez, hijo de uno de los soldados que falleció en la Guerra de Corea, recordó con lágrimas en los ojos que cuando su padre defendió a Puerto Ricoy Estados Unidos en esta guerra “no habían balas y granadas pero le entró a pedrás a los coreanos". 

 

“Vivo orgulloso de su ejemplo, dedicación y por lo que me enseñó …Me dio todo lo que tenía. Padre dicen que se muere cuando se olvida; padre yo no te olvide", recordó un lloroso Álvarez quien luego recibió una Moción de Felicitación en reconocimiento a la gesta de su padre. 

 

Luego de la develación de los nombres en el Monumento de la Recordación, la actividad culminó con los tradicionales cañonazos y toques de corneta. 

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