(San Juan, Puerto Rico) – La vicepresidenta del Senado, Marissa “Marissita” Jiménez, anunció la radicación de un proyecto de ley para prohibir el mercadeo y la operación de excursiones que provoquen intencionalmente encuentros para nadar o bucear con delfines y tiburones en aguas de Puerto Rico, particularmente mediante el uso de alimentos o carnada para atraer estas especies.

“En semanas recientes hemos recibido información sobre comercios que mercadean viajes a islotes y cayos para nadar o interactuar con delfines y tiburones. También nos preocupa la información sobre el uso de alimento para atraer estas especies y mantenerlas en determinadas áreas. Nuestros recursos marinos tienen que disfrutarse responsablemente, sin alterar el comportamiento natural de las especies para convertirlas en una atracción comercial”, expresó Jiménez, quien preside la Comisión de Turismo, Recursos Naturales y Ambientales del Senado.

La senadora destacó que existe evidencia científica que sustenta la necesidad de regular este tipo de prácticas. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) ha documentado que las interacciones cercanas y repetitivas con delfines silvestres pueden interrumpir periodos de descanso y provocar cambios en su comportamiento. Asimismo, alimentar mamíferos marinos silvestres puede provocar que asocien a las personas y embarcaciones con alimento y modificar sus patrones naturales.

Jiménez señaló como precedente el caso de Hawái, donde la legislación estatal prohíbe la alimentación de tiburones, sujeto a determinadas excepciones. Además, una regulación federal prohíbe nadar con o acercarse a menos de 50 yardas de los delfines tornillo hawaianos en las áreas cubiertas por dicha regulación.

“Esta medida no busca penalizar a una persona que tenga un encuentro natural con un delfín o un tiburón mientras nada, pesca, navega o bucea. Lo que queremos evitar es que se provoquen deliberadamente estos encuentros, particularmente con fines comerciales y mediante prácticas que puedan alterar el comportamiento natural de los animales”, sostuvo.

El proyecto también prohibirá anunciar, promocionar o vender excursiones que dependan de la alimentación o el cebado de estas especies y establecerá multas para quienes incumplan. Contemplará excepciones para investigaciones científicas, conservación, rescate y otras actividades debidamente autorizadas.

“Puerto Rico puede desarrollar su turismo náutico mientras protege su fauna marina. Podemos disfrutar de nuestros recursos naturales respetando el espacio y el comportamiento de las especies que habitan nuestras aguas”, concluyó Jiménez.