El Capitolio — La senadora Roxanna Soto Aguilú presentó hoy un paquete de medidas legislativas de alto impacto dirigidas a enfrentar algunas de las fallas más sensibles del sistema de salud en Puerto Rico: la exclusión de poblaciones vulnerables del Plan Vital, la resistencia a evaluar tratamientos innovadores, la necesidad de atender la salud mental con herramientas modernas y la urgencia de crear condiciones razonables para retener médicos en la Isla.
La legisladora sostuvo que este paquete responde a una visión clara: poner al paciente primero, cerrar vacíos que hoy castigan a las familias y atajar con acción legislativa los factores que siguen debilitando el acceso a servicios de salud. Ese enfoque coincide con los planteamientos públicos del PNP sobre fortalecer nuestro sistema de salud, atender la salud mental, ampliar cuido en el hogar, mejorar condiciones para los proveedores y modernizar el sistema de salud.
“En Puerto Rico ya no basta con reconocer la crisis. Hay que legislar para corregirla. Hay niños con condiciones complejas sin la protección adecuada, adultos que quedan fuera de Vital por una brecha absurda de ingresos, pacientes a quienes se les cierran puertas sin evaluar nuevas alternativas de tratamiento, jóvenes que necesitan herramientas de salud mental acordes con su realidad y médicos que enfrentan un entorno cada vez más hostil para ejercer. Eso es lo que estamos atendiendo hoy”, expresó Soto Aguilú.
Entre las medidas presentadas figura el P. del S. 956, para incluir en Vital a menores de 21 años con discapacidades cognitivas, físicas, fisiológicas o complejas y garantizarles servicios de salud en el hogar, incluyendo enfermería especializada, terapias, equipos médicos domiciliarios y monitoreo continuo. La propuesta también activa coordinación interagencial y reglamentación específica para que el derecho a la cubierta no dependa de improvisaciones administrativas.
La Senadora también radicó el P. del S. 1136, una propuesta para crear una categoría híbrida dentro de Vital para adultos de 55 años o más que no tienen plan médico privado, pero tampoco cualifican bajo los parámetros actuales, aun cuando carecen de recursos suficientes para pagar una cubierta comercial. La medida permite que estas personas entren al plan mediante una aportación nominal mensual de hasta $100, sin alterar la estructura, servicios ni red ya existente de Vital.
De igual forma, presentó la R. C. del S. 161, que ordena a ASES y al Departamento de Salud realizar un estudio formal sobre la cobertura de tratamientos alternativos en los planes de salud públicos y privados, incluyendo su evidencia científica, costos potenciales, ahorros posibles, brechas de acceso y recomendaciones regulatorias. La medida busca romper con la cultura de la denegación automática y abrir paso a una evaluación seria de terapias emergentes que podrían beneficiar al paciente y reducir costos a largo plazo.
En materia de salud mental, Soto Aguilú radicó el P. del S. 933, que crea la Ley de Salud Mental con Realidad Virtual en Escuelas y Comunidades de Puerto Rico. La propuesta establece un programa de terapia asistida por realidad virtual para atender estrés, ansiedad, trauma y otras condiciones, mediante la distribución de equipos y contenidos en escuelas públicas y centros comunitarios, con prioridad para comunidades afectadas por desastres, pobreza energética, barreras geográficas e insuficiencia de servicios.
Finalmente, la legisladora presentó el P. del S. 1006, conocido como la Ley PROSALUD, para establecer límites a las compensaciones por daños no pecuniarios en demandas por impericia médica contra profesionales de la salud privados, sin afectar daños pecuniarios ni los casos de dolo intencional, conducta temeraria grave o violaciones graves. Soto Aguilú indicó que la medida busca atender un factor determinante en el aumento de primas de malpractice y en la pérdida de médicos y especialistas que Puerto Rico necesita urgentemente.
“Defender el acceso a la salud también implica defender la permanencia del recurso médico, abrir espacio a tratamientos innovadores y garantizar que las poblaciones más frágiles no queden fuera por tecnicismos, rigideces o indiferencia. Este paquete legislativo recoge precisamente esa convicción”, añadió la Senadora.
Soto Aguilú sostuvo que estas medidas reflejan una política pública de acción concreta, compatible con la visión de fortalecer la salud pública, ampliar el acceso, modernizar el sistema y mejorar las condiciones para pacientes y proveedores. “La salud no puede seguir siendo administrada a base de parchos, exclusiones y respuestas tardías. Puerto Rico necesita decisiones firmes, sensibilidad real y soluciones modernas. Eso es lo que estamos proponiendo”, concluyó.


