(San Juan, Puerto Rico) — La vicepresidenta del Alto Cuerpo, Marissa “Marissita” Jiménez Santoni, realizó una vista ocular en Condado para examinar las condiciones del sistema de drenaje pluvial, las estaciones de bombeo y tres puntos de descarga de agua hacia el mar, como parte de la Resolución del Senado 310, de la autoría de la senadora Ada Álvarez Conde.

Durante el recorrido participaron representantes del Municipio de San Juan, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), el Departamento de Salud, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), el Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) y el líder comunitario Amaury Rivera, quien expresó preocupación por las descargas, así como por la capacidad de la infraestructura ante el aumento en las construcciones del área.

Entre los asuntos examinados estuvieron las condiciones de las tuberías pluviales, la acumulación de arena en canales y registros, el funcionamiento de las bombas de succión y la necesidad de mejorar la rotulación preventiva para orientar a residentes y bañistas.

La directora de Cumplimiento Ambiental del Municipio de San Juan, María Matos, explicó que el ayuntamiento mantiene un acuerdo con la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), bajo el cual tiene responsabilidades relacionadas con la inspección del sistema pluvial y la atención de conexiones ilegales.  Además, las agencias se encuentran envueltas en un caso ante el tribunal federal en el cual existe al momento un plan de trabajo que indicaron que se encuentra en proceso de ejecución. 

Matos informó que la evaluación del área de Condado ya fue completada y se requirió la eliminación de interconexiones ilegales. No obstante, señaló que estas conexiones pueden restablecerse más adelante por personas o comercios que decidan ignorar las órdenes, por lo que el municipio cuenta con mecanismos de fiscalización y multas para atender los incumplimientos.

Por su parte, José Alvarado, director regional del DRNA, reconoció que aún quedan letreros por instalar para advertir sobre las corrientes fuertes en la zona y se comprometió a atender ese asunto. Sobre la rotulación relacionada con posibles descargas contaminantes, explicó que el Departamento no presume contaminación sin evidencia que la sustente. No obstante, indicó que uno de los puntos, ubicado al final de la calle Nairn, detrás del Hospital Presbiteriano, cuenta con un letrero porque se conoce que las aguas provienen de la casa de bombas de la avenida De Diego.

Como parte del seguimiento a la medida, se solicitarán los informes recientes de las pruebas de calidad del agua y los documentos pertinentes para evaluar el origen y la composición de las aguas descargadas, así como las medidas necesarias para atender cualquier situación que represente un riesgo para la salud pública y el ambiente.

La resolución también busca examinar el cumplimiento de la AAA con los acuerdos aplicables con la EPA y promover mayor acceso público a información sobre la calidad del agua y posibles incidentes de contaminación.

“La protección de nuestras costas y la seguridad de nuestras comunidades requieren diálogo, coordinación y soluciones concretas. Es fundamental que las agencias atiendan sus responsabilidades, que contemos con información científica confiable y que se identifiquen las medidas necesarias para proteger a nuestros bañistas y recursos naturales”, expresó Jiménez.

La senadora del Distrito de Carolina indicó que los hallazgos servirán de base para continuar evaluando las alternativas disponibles y considerar la celebración de una vista pública en el Senado. Asimismo, reiteró su compromiso de dar seguimiento a las situaciones identificadas y promover la colaboración interagencial para proteger los recursos naturales y las comunidades.