(San Juan, Puerto Rico) - Con el objetivo de aliviar el impacto económico del cuidado veterinario en miles de hogares puertorriqueños, promover la transparencia en el mercado y fortalecer la protección al consumidor, el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, presentó una medida legislativa para añadir un nuevo Capítulo 48 al Código de Seguros de Puerto Rico, con el fin de regular de forma clara y uniforme el ofrecimiento y la venta de pólizas de seguros para mascotas en la Isla.
La propuesta establece un marco jurídico específico para los seguros de mascotas, fijando requisitos mínimos de póliza, divulgaciones claras y estandarizadas al consumidor, prácticas de mercadeo responsables y mecanismos efectivos de fiscalización por parte de la Oficina del Comisionado de Seguros. El objetivo es que los dueños de mascotas puedan tomar decisiones informadas y contar con mayor previsibilidad al enfrentar gastos asociados a enfermedades o accidentes veterinarios.
“Las mascotas son parte de la familia puertorriqueña y su cuidado conlleva responsabilidades económicas reales. Esta medida busca que los consumidores tengan información clara, comparable y transparente al adquirir un seguro para sus animales de compañía, y que puedan manejar mejor los costos asociados a su salud”, expresó el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz.
Datos del estudio Radiografía del Consumidor de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA) reflejan que aproximadamente el 48% de los hogares en Puerto Rico —unos 643,000 hogares— tiene mascotas. Este fenómeno tiene un impacto directo en el presupuesto familiar, incluyendo gastos recurrentes en alimentos y atención veterinaria, lo que subraya la importancia de contar con herramientas que ayuden a manejar esos costos de forma responsable.
La medida reconoce que, aunque los seguros para mascotas ya se ofrecen en el mercado local, actualmente no existe una estructura normativa uniforme que garantice divulgaciones claras sobre exclusiones, condiciones preexistentes, períodos de espera, deducibles, límites de cubierta y metodologías de reembolso. Esta falta de uniformidad puede colocar al consumidor en una posición desventajosa al comparar productos o evaluar adecuadamente sus beneficios.
Entre otros aspectos, la legislación:
Exige divulgaciones claras y uniformes antes de la compra de la póliza.
Establece un período mínimo de quince (15) días para examinar y devolver la póliza sin penalidades.
Regula los períodos de espera y las exclusiones por condiciones preexistentes.
Distingue claramente entre seguros para mascotas y programas de bienestar, evitando confusión o mercadeo engañoso.
Requiere adiestramiento especializado para los productores que ofrezcan este tipo de seguro.
Asimismo, la propuesta promueve un ambiente de competencia responsable al facilitar, mediante procesos ágiles y uniformes, la entrada de nuevos aseguradores al mercado de seguros para mascotas en Puerto Rico, sin menoscabar la facultad fiscalizadora del Comisionado de Seguros.
Como parte de las mejores prácticas regulatorias, la medida incorpora disposiciones basadas en el Pet Insurance Model Act de la National Association of Insurance Commissioners (NAIC), alineando a Puerto Rico con tendencias regulatorias adoptadas en múltiples jurisdicciones de los Estados Unidos.


