(San Juan, Puerto Rico) – Como parte de los trabajos del Comité Asesor de Asuntos del Veterano del Senado de Puerto Rico, el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, presentó una medida para establecer la “Ley para la Educación, Prevención y Atención Integral del Trastorno de Estrés Postraumático (PTSD) en la Población Veterana de Puerto Rico”, con el objetivo de transformar la manera en que el Gobierno atiende esta condición de salud mental que afecta a miles de veteranas y veteranos en la Isla.

La propuesta legislativa, contenida en el proyecto del Senado 996 reconoce el Trastorno de Estrés Postraumático (PTSD por sus siglas en inglés), como un asunto prioritario de salud pública, justicia social y responsabilidad moral hacia quienes sirvieron en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, y establece un marco de acción integral que abarca educación, prevención, diagnóstico temprano, tratamiento clínico especializado, apoyo familiar, reinserción laboral y acceso a vivienda.
“Puerto Rico tiene una deuda moral con sus veteranas y veteranos. El PTSD no puede seguir tratándose como un problema invisible o individual. Esta legislación propone una respuesta estructurada, compasiva y basada en evidencia para atender las heridas invisibles de la guerra y honrar el sacrificio de quienes sirvieron a la Nación”, expresó Rivera Schatz.

Según datos del VA Caribbean Healthcare System, aproximadamente un 18% de los veteranos atendidos en Puerto Rico reciben servicios relacionados con PTSD, cifra que podría ser mayor al considerar los casos no diagnosticados. A nivel nacional, estudios estiman que entre un 11% y 20% de los veteranos de Irak y Afganistán desarrollan síntomas de esta condición, lo que confirma su magnitud y su impacto en las familias y comunidades.

La medida crea el Programa de Coordinación de PTSD en la Población Veterana de Puerto Rico, adscrito al Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, en coordinación con el Comité Asesor de Asuntos del Veterano del Senado, el VA Caribbean Healthcare System y diversas agencias estatales y federales. Este programa será responsable de coordinar servicios clínicos y psicosociales, campañas de educación pública, capacitación de profesionales de la salud y personal de primera respuesta, así como iniciativas de reinserción laboral y vivienda.

Asimismo, la legislación dispone la creación de un Registro Estatal voluntario y confidencial de veteranas y veteranos con PTSD, con el fin de mejorar la planificación de servicios, la asignación de recursos y la evaluación de políticas públicas, garantizando estrictas salvaguardas de confidencialidad y derechos.

“Honrar a nuestros veteranos no puede limitarse a discursos. Requiere políticas públicas serias, coordinación interagencial y recursos concretos que aseguren que ningún veterano regrese a su hogar para enfrentar solo las consecuencias del servicio”, añadió el presidente del Senado.

La propuesta también surge a raíz de experiencias dolorosas que han evidenciado la falta de protocolos adecuados para atender crisis de salud mental, incluyendo el fallecimiento del veterano Daniel Maldonado Díaz en mayo de 2025. Este caso subraya la urgencia de adiestrar al personal de primera respuesta y de establecer mecanismos especializados de intervención.

La medida autoriza una asignación inicial de un millón de dólares para la implementación del Programa y establece requisitos de rendición de cuentas, informes anuales y evaluaciones periódicas para medir su efectividad.

Con esta legislación, el Senado de Puerto Rico continúa colocando a la población veterana en el centro de la política pública, promoviendo un trato digno, humano y efectivo para quienes han servido con honor.